Reseña

Del recorrido efectuado por el primer cartel de pase de la efla, conformado en el momento de su fundación, para arribar a la instalación del dispositivo de pase y a la producción de las correspondientes nominaciones de AE (Analista de Escuela), como una instancia más de investigación y transmisión del psicoanálisis surge un documento que fue puesto a consideración de los miembros y aprobado en la asamblea del día 29 de noviembre de 2008. Ese trabajo se gestó en las preguntas en torno a qué es un analista, al final del análisis, al pasaje de analizante a analista, así como también sobre la función deseo del analista.

Podríamos tomar estas preguntas como afirmaciones: hay fin de análisis, hay pasaje de analizante a analista, en tanto sean tomadas como hipótesis a verificar. Es ahí en donde el procedimiento del pase da lugar a la singularidad de cada experiencia, abre a la investigación e invita a una nueva formulación.

Lacan nos propone la creación de este dispositivo partiendo “de que la raíz de la experiencia del campo del psicoanálisis planteado en su extensión, única base posible para dar lugar a una escuela, debe ser hallada en la experiencia psicoanalítica misma, queremos decir tomada en intensión...” Y agregará en la Proposición del 9 de Octubre de 1967 que las instituciones “no pueden sostenerse en su éxito presente sin un apoyo firme en lo real de la experiencia analítica misma”. Extensión e intensión se anudan. El pase permite que alguien que se autoriza de sí mismo en el lugar de analista pueda hacer saber a otros, transmitir lo que lo decidió a sostener el discurso analítico y a ubicarse como semblante de objeto a.

Lacan se pregunta “¿Por qué alguien asume el riesgo loco de convertirse en aquello que el objeto a es?” Pregunta que esperamos sostener, cada vez, en acto, con la instalación del dispositivo de pase en la efla.

Lo que proponemos en dicho documento, para la instalación y puesta en forma del dispositivo de pase, estará sujeto a la revisión y reformulación que se considere oportuna en función del atravesamiento por la experiencia.

Este documento ha entrado en vigencia, motivo por el cual queda instalada la posibilidad de efectuar la experiencia del pase en la efla para aquel que decida y quiera transitarla. Ponemos en forma, entonces, este nuevo dispositivo e invitamos a servirnos de él como una oportunidad más para apostar a la transmisión e investigación en psicoanálisis, compromiso que hemos asumido al nominarnos escuela.

El dispositivo de pase en la Escuela Freud - Lacan de La Plata.

Lo realizado hasta acá es producto del recorrido efectuado por el primer cartel de pase de la efla, conformado en el momento de su fundación, para arribar a la instalación del dispositivo de pase y a la producción de las correspondientes nominaciones de AE (Analista de Escuela), como una instancia más de investigación y transmisión del psicoanálisis. Trabajo gestado en las preguntas en torno a qué es un analista, al final del análisis, al pasaje de analizante a analista, así como también sobre la función deseo del analista.

Podríamos tomar éstas preguntas como afirmaciones: hay fin de análisis, hay pasaje de analizante a analista, en tanto sean tomadas como hipótesis a verificar. Es ahí en donde el procedimiento del pase da lugar a la singularidad de cada experiencia, abre a la investigación e invita una nueva formulación.

Lacan nos propone la creación de este dispositivo partiendo “de que la raíz de la experiencia del campo del psicoanálisis planteado en su extensión, única base posible para dar lugar a una Escuela, debe ser hallada en la experiencia psicoanalítica misma, queremos decir tomada en intensión...” Y agregará en la proposición del 9 de octubre de 1967 que las instituciones “no pueden sostenerse en su éxito presente sin un apoyo firme en lo real de la experiencia analítica misma”. Extensión e intensión se anudan. El pase permite que alguien que se autoriza de sí mismo en el lugar de analista pueda hacer saber a otros, transmitir lo que lo decidió a sostener el discurso analítico y a ubicarse como semblante de objeto a. Lacan se pregunta “¿Por qué alguien asume el riesgo loco de convertirse en aquello que el objeto a es?”
Pregunta que esperamos sostener, cada vez, en acto, con la instalación del dispositivo de pase en la efla.
Lo que proponemos en este documento, para la instalación y puesta en forma del dispositivo de pase, estará sujeto a la revisión y reformulación que se considere oportuna en función del atravesamiento por la experiencia.

Acerca de los tres lugares:
El dispositivo de pase, creado por Lacan, requiere de la puesta en función de tres lugares para constatar que un deseo pasa, se transmite: pasante, pasador y jurado de pase, o cartel de pase tal cual será el nombre que utilizaremos en la efla para designar al tercer lugar.
Este dispositivo constituye una comunidad de experiencia comparable a una de las formaciones del inconsciente: el chiste. Allí también son necesarios tres lugares para recoger el efecto de risa: aquel que cuenta el chiste, aquel sobre el que recae el chiste y quien lo escucha y, si hubo efecto, si algo se transmitió, ríe. Esta formación del inconsciente implica el lazo social, ponerse en relación al prójimo y la posibilidad de constatar efectos de transmisión. En el procedimiento del pase siempre hay dos y un tercero que se resta: pasante y pasador, y el analista restado; el pasador y el jurado, y el pasante restado. Algo, como resonancia, pasa o no pasa, y si pasa debe haber alguien a quien esa resonancia le resuene. Poder constatar o no, un deseo, no quiere decir que ese deseo no exista, son muchas las contingencias.

Acerca del pasante.
El pasante es un analizante que habiéndose au torizado como analista en su propio análisis pide dar cuenta ante otros de lo que fue esa experiencia. Para ello acepta efectuar otra experiencia, la del pase en una escuela. El pasante testimonia ante el pasador, verifica o no su causa de deseo. El pasaje de analizante a analista supone el fin de análisis, pero no todo fin de análisis lleva a la verificación de un sujeto, del deseo de analista.

La función del Cartel de Pase es sancionar el deseo como una decisión.
1) El pasante se dirigirá al cartel de pase, solicitando efectuar la experiencia del pase, a través de una carta en la que explicitará los motivos de su solicitud.
2) El pasante podrá ser o no miembro de la efla, analista practicante o no. La única condición será la de haber efectuado un análisis.
3) El nombre del pasante se mantendrá en reserva hasta tanto se haya producido y se le haya comunicado la nominación de A.E.
4) El pasante aceptará mantener la cantidad de encuentros necesarios con dos pasadores para dar su testimonio de lo que fue su experiencia de análisis.
5) El pasante podrá recusar a quienes hayan sido designados como sus pasadores, debiéndose efectuar una nueva designación.

 Los pasadores.
“El pasador es el pase” nos dirá Lacan, es decir que es el vehículo transmisor de un deseo, deseo de analista, que el pasante, aquel que efectúo un pedido de pase, supo poner en juego en su decir acerca de la experiencia que transitó en su análisis, experiencia que supone la castración y que implica un saber hacer con la falta.
El pasador no es alguien que haya terminado su análisis, sino que es alguien que se encuentra próximo a concluir esa experiencia. Esto no es medible en términos de tiempos cronológicos, sino que se corresponde con un tiempo subjetivo, tiempo que implica estar advertido del inconsciente y sus efectos. El pasador es un analizante que se encuentra próximo a saber lo que él es: pura falta en tanto que - j.
No es un analista. Si se ubicara para el pasante invocando el movimiento de investidura del sujeto supuesto saber, no haría más que obstaculizar las condiciones para que se produzca el pase y esta experiencia va más allá del análisis, propone circunscribir, formalizar, en el marco de la extensión, lo acontecido en el dispositivo analítico.
Quien se ofrece o es designado como pasador deberá ubicarse, en tanto pueda hacerlo, como prójimo, otro que es invocado al lugar de testigo y que se ofrece a dejar pasar lo real del sujeto y del goce.
Se espera de él que pueda transmitir una experiencia, se espera un testimonio que producirá efectos en cada uno de los tres lugares que hacen al dispositivo de pase y, aún más, en la escuela misma. Esto último en tanto que permite mantener la causa de deseo en torno al avance del psicoanálisis, de sus teorizaciones, acotando lo imaginario que se enlaza al sujeto supuesto saber, provocando efectos de transmisión, entre otras cuestiones.
1) Será función de los pasadores ofrecerse a la escucha del pasante, y transmitir al cartel de pase un testimonio de lo que se produjo en esos encuentros. Dejar pasar el deseo para que acontezca una transmisión.
2) La designación de los pasadores en la efla se efectuará bajo dos modalidades:
a) Por autopropuesta.
b) Por designación de los miembros del cartel de pase, que por escuchar la posición de alguien que está en el tiempo de desempeñar la función de pasador, pueda efectuar esta experiencia en el dispositivo de pase.
3) En los dos casos antes mencionados, deberán aceptar efectuar una o varias entrevistas con dos de los miembros del Cartel que realizarán un trabajo previo para intentar determinar si el pasador podrá oír sin altanería. Escuchar la posición enunciativa de alguien que se proponga para ocupar el lugar de pasador - ya sea en una producción escrita, en trabajos presentados en distintos encuentros con otros, por su compromiso con el psicoanálisis - nos permitirá acercarnos, aunque esto no es garantía suficiente, al tiempo de análisis que transita para anticipar, al menos inicialmente hasta tanto se arribe a la experiencia, que puede resultar propiciatorio que asuma dicho lugar. En las entrevistas se tratará de situar la relación del sujeto con su análisis, ubicando si se encuentra próximo a concluir esa experiencia. En dicha entrevista, el entrevistado no tendrá la confirmación de que ha pasado a formar parte del listado de pasadores de la efla. El entrevistado podrá no aceptar ser designado como pasador.
4) Los nombres del listado de pasadores no se darán a conocer, no serán puestos en circulación en la escena pública, en la escuela. Se mantendrán en reserva, incluso para el interesado mismo, que se enterará recién cuando reciba el llamado particular que lo convoca a ocupar el lugar de pasador para un pase determinado. En el momento en que alguien reciba la comunicación de su designación como pasador se comprometerá a mantener en reserva el nombre del pasante, así como también acerca de su intervención en el dispositivo. Recién en el momento en que se produzca una nominación podrá efectuarse cierto pasaje de lo privado a lo público.
5) La designación de los pasadores se efectuará entre los nombres que figuran en el listado de pasadores de la efla: uno por sorteo y el otro por designación del cartel de pase.
6) Serán designados dos pasadores para cada pase. Motiva esto que no se descarta que alguno de ellos pueda no estar en el tiempo de oír desde el lugar de prójimo y que se ubique como Otro que sabe, obstaculizando así el pase y su nominación.
7) Se recogen dos testimonios de los pasadores que se brindarán a la escucha del cartel de pase.
8) El listado de pasadores se actualizará con cada renovación del Cartel de Pase.
Acerca del cartel de pase
Atentos a nuestras marcas, decidimos reemplazar el nombre de “Jurado de Pase”, propuesto por Lacan como uno de los lugares del dispositivo de pase, por el de “Cartel de Pase”.
En la efla, la instalación del dispositivo de pase, con sus particularidades, es producto del trabajo que ha podido efectuar el primer cartel de pase. Origen que permitió poner en reserva un lugar para la castración del Otro, lugar para la circulación del deseo, la castración, la necesidad del otro en tanto prójimo y la apuesta al testimonio como transmisión. Esta aproximación a la experiencia del pase concluye efectuando las coordenadas lógicas para que ese lugar en reserva sea puesto en uso.
Convocamos a que el “Cartel de pase” ponga en acto, entonces, esta experiencia nueva pero que toma parte de los orígenes de la Escuela Freud - Lacan de La Plata.
1) El cartel estará a cargo de efectuar las entrevistas con aquellos propuestos a ocupar el lugar de pasadores, conformar el listado de pasadores y mantenerlo en reserva hasta tanto se efectúe un pedido de pase. Recogerá los testimonios de los pasadores, ofreciendo su escucha, y se expedirá acerca de la nominación de AE para ese pasante que haya transitado la experiencia. Asimismo, sobre el final de su gestión, se compromete a realizar una producción sobre lo que fue la experiencia y que pondrá en circulación en la escuela, apostando a una transmisión.
Apostamos a que la nominación sea desde lo real que golpea en el cartel de pase, anunciando que, más allá del saber constituido en discurso, la causa del deseo se abra paso como deseo del analista.
2) El cartel de pase de la efla estará conformado por cinco integrantes:
a) tres de los cuales serán AE invitados de otras escuelas en las cuales ya viene efectuándose la experiencia e investigación en torno al pase y con las cuales sostenemos transferencia de trabajo: Escuela Freudiana de Buenos Aires, Escuela Freudiana de la Argentina, Escuela Sigmund Freud de Rosario. En esta oportunidad, por tener el carácter de primera puesta en forma del dispositivo en la efla, serán designados por el cartel de pase en funciones.
b) Dos miembros de la efla, designados por el cartel de pase en funciones.
3) La conformación del cartel de pase será convalidada por votación, en asamblea convocada para tal fin.
4) Se contará con dos suplentes, pudiendo ser estos algún miembro de la efla o AE de otra escuela.
5) Los suplentes entrarán en funciones en caso de que un miembro del cartel de pase se excuse de desempeñar dicha tarea. La convocatoria a los suplentes y la modalidad de designación de los mismos quedará a criterio del cartel de pase que se encuentre trabajando en dicho momento.
6) El tiempo de duración en el desempeño de esta función será de tres años a partir de que se produzca un pedido de pase.
A partir de su aprobación en la asamblea del día 29 de noviembre del año 2008 este documento entra en vigencia, motivo por el cual queda instalada la posibilidad de efectuar la experiencia del pase en la efla para aquel que decida y quiera transitarla.
Ponemos en forma, entonces, este nuevo dispositivo e invitamos a transitar esta experiencia que se torna una oportunidad más para apostar a la transmisión e investigación en psicoanálisis, compromiso que hemos asumido al nominarnos escuela.


© Copyright 2014 Ariel Muñoz.